A Fidai Film


En el verano de 1982, el ejército israelí invadió Beirut. Durante este tiempo, asaltó el Centro de Investigación Palestina y saqueó todo su archivo. El archivo contenía documentos históricos de Palestina, incluida una colección de imágenes fijas y en movimiento. Tomando esto como premisa, A Fidai Film pretende crear una contranarrativa a esta pérdida, presentando una forma de sabotaje cinematográfico que busca reclamar y restaurar las memorias saqueadas de la historia palestina.

Ficha técnica

  • Título original: A Fidai Film
  • Dirección: Kamal Aljafari
  • País e idioma: Palestina-Alemania-Brasil-Catar-Francia. Árabe, hebreo
  • Año: 2024
  • Duración: 78 minutos.
  • Programa: Acervo
  • Edición: 2026
  • Distribución: La ola

Funciones

P.P.

Por anunciar

Próximamente

Críticas

En el contexto actual de destrucción, el cine de los exiliados palestinos parece tomar con firmeza estos andariveles. Y es muy probable que este tipo de películas devotas de formas conceptuales sean hoy las únicas películas posibles de hacer. Películas hechas a la distancia, con retazos de materiales dispuestos sobre el timeline de un programa de edición; películas sobre la opacidad que le impone el colonialista al dominado, y que remarcan su propia distancia y su opacidad como gestos políticos, como demandas.

Pero la ambición de A Fidai Film va más allá de solo la exposición de las narrativas ya conocidas del colonialismo y llega a la ocupación de las imágenes robadas, para su resignificación. El cineasta toma lo poco que logró conseguir del saqueo israelí e interviene directamente el material. Lo colorea, lo tacha, lo incendia. Y con cada una de estas acciones va mostrando la maleabilidad de la imagen y su absurda promesa de realidad ecuánime, tumbando así el engaño de ese cine que necesita subtitularse. La verdadera pregunta llega de golpe como las transiciones del filme que no avisan, que desconciertan, que ignoran la comodidad del espectador. ¿Cómo el cine de la representación podría hacer sentido si muestra una realidad tan absurda?